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25 de Enero de 2026

Jan 25, 2026

¿Alguna vez has tratado de caminar por un cuarto desconocido en la oscuridad total? ¿Cómo le fue esa experiencia? Probablemente caminaste despacio, bamboleando y tocando con tus manos y pies por alrededor para descubrir las claves que indicaran lo que pudiera estar enfrente de ti. Con razón chocabas y tropezabas con los objetos en el cuarto simplemente porque no los podías ver. Toda la experiencia sería desorientadora y tal vez hasta temerosa.

Aún los ciegos usan el bastón y el oído para extender su percepción más allá de su persona inmediata, pero imagínate si se le quitaran hasta esos recursos. La verdad es que caminar en la oscuridad es un gran peligro. ¡Solo tienes que preguntarle a un padre que ha tratado de navegar hacia el baño de noche solo para pisar descalzo un juguete de su niño! Lo único requerido para evitar todos estos problemas es ver la luz. Aunque el cuarto se mantenga como estaba, la luz lo cambia todo para ti.

Isaías anuncia, “El pueblo que caminaba en tinieblas vio una gran luz. Sobre los que vivían en tierra de sombras, una luz resplandeció.” (Is 9, 1). Ese “pueblo” al que Isaías se refiere no caminaba por un cuarto oscuro, sino que vivía en “tierra de sombras.” Toda su vida era oscuridad. No como el pueblo de Israel, que fue iluminado por Dios cuando se reveló a ellos y les dio a conocer y adorar al Único Verdadero Dios, los paganos no conocían a Dios. Por eso adoraban a los dioses falsos y vacíos mientras vagaban en busca de la luz, pero tropezaban con la confusión de la ignorancia, del pecado, y de la idolatría. Sin embargo, ellos estaban destinados para ver “la luz verdadera que, al venir a este mundo, ilumina a todo hombre.” (Juan 1, 9).

Esta luz es Jesucristo, al quien vemos cumplir la profecía de Isaías, en el Evangelio de hoy. Al llegar al territorio de Zabulón y Neftalí, Jesús entra como La Luz a “Galilea de los paganos.” (Mt 4,15). Así también Jesús quiere entrar a nuestra oscuridad y hacer que su luz resplandezca sobre nosotros para que ya no caminemos en las tinieblas sino en la luz. ¿Pero qué significa caminar en la luz? Cuando se enciende la luz vemos el desorden que causamos en la oscuridad. Todo están fuera de su lugar. Vemos el polvo y la mugre dondequiera. Nos fijamos en la multitud de heridas que sostuvimos cuando trastrabillábamos en las tinieblas. La luz en sí misma es hermosa pero espantoso es el lío que revela. Nos tienta el deseo de volver a apagar la luz, pero por alguna razón, no lo podemos hacer después de haber visto la luz.

¿Entonces, qué hacer? Jesús dice, “Conviértanse, porque ya está cerca el Reino de los cielos.” (Mt 4, 17). Primero viene el llamado a la conversión y al arrepentimiento. Después viene el llamado personal a seguir a Jesucristo, a seguir La Luz dondequiera que nos guíe. Simón-Pedro, Andrés, Santiago, y Juan eran pescadores, pero recibieron una nueva vocación cuanto Jesús los llamó. “Síganme y los haré pescadores de hombres.” (Mt 4, 19). Su respuesta demuestra que habían visto la luz. Inmediatamente dejaron todo para seguir a Jesús. Sus vidas nunca serían las mismas. Ellos nunca serían los mismos. ¿Y tú? ¿La luz te está llamando a salir de la oscuridad? ¿Tu corazón te dice, “Síguelo”? No lo ignores. Aunque tengas que dejar atrás muchas cosas, Síguelo. Al caminar en la luz de Jesucristo podrás oír el anuncio de la Buena Nueva. Él te librará de tus enfermedades y dolencias. Perdonara de tus pecados. Iluminará tu ignorancia. Te dará la vida eterna. Nunca serás el mismo.

Pero recuerda que todo esto no es magia. La luz ilumina el desorden, pero hay que someterse en obediencia al nuevo orden de la luz de Cristo. La luz provee la condición necesaria para arreglar el desorden. ¡Ya no podemos caminar en la oscuridad! Igual a los primeros discípulos no podemos imaginar el camino que tendremos que transcurrir. A veces es difícil aceptar que el camino de la Cruz es el mismo que nos lleva a la victoria. Pero este es el camino del amor verdadero, el que nos invita a caminar con fe y esperanza hacia la salvación. Jesús, mi luz, en ti confío. Amen.

Noticias y Actualizaciones:

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