Queridos hermanos, espero que esta reflexión les ayude a comprender y meditar sobre las lecturas de este domingo. Estos conceptos clave nos permitirán aplicar de una manera mejor a nuestra vida diaria lo que Jesús dice en el evangelio. En la primera lectura aprendemos que la ley de Dios no es un conjunto de principios opcionales que podemos tomar o dejar a un lado, sino que son una expresión de la voluntad perfecta de Dios, fundamental para la vida misma. Obedecer la ley de Dios es elegir la vida; desobedecerla es elegir la muerte. No hay una opción intermedia. “A nadie le ha mandado ser impío, y a nadie le ha dado permiso de pecar.” (Sir 15:20). Dios nos creó para la vida y la bienaventuranza. “Elige la vida, y vivirás, tú y tus descendientes, con tal que ames al Señor, tu Dios, escuches su voz y le seas fiel.” (Dt. 30:19b- 20a). La ley de Dios no es dada por un Dios de ira que espera ansioso para castigarnos, sino por el Dios de amor que quiere bendecirnos. Sin embargo, nuestro libre albedrío nos exige a tomar la decisión de amar y obedecer a Dios. Es precisamente la razón que tenemos el libre albedrío. Sin él, no podríamos amar y sin amor no podríamos vivir de verdad. La ley de Dios no disminuye nuestra libertad, sino que preserva su integridad. Por lo tanto, la verdadera libertad significa amar y obedecer a Dios y no la mera capacidad de desobedecerlo. “Dichosos los que caminan en la voluntad del Señor” (Sal 119: 1). El concepto de libertad a través de la obediencia no es muy controvertido en la mayoría de los asuntos. Si eligieras poner el delicioso jarabe de arce en el tanque de gas y no en los panqueques, ¿crees que todavía tuvieras libertad de conducir ese coche? ¡Claro que no! ¿Por qué será que nos confundimos tanto cuando se trata de la libertad y la ley moral? ¿Fuimos diseñados para el bien o para el mal? Si llenamos nuestras vidas de decisiones y acciones pecaminosas, nos autodestruimos. Si llenamos nuestras vidas de obediencia amorosa a Dios, prosperamos en libertad. Hoy en el Evangelio de San Mateo, escuchamos a Jesús en la siguiente parte del famoso “Sermón del Monte.” Aquí, Jesús se presenta como un nuevo Moisés, un nuevo dador de la Ley. Él no viene a abolir la ley, sino a darle plenitud (Mt 5:17). De hecho, Jesús afirma su autoridad divina incluso sobre la Ley de Dios tal como la transmitió Moisés. Siendo él mismo el que da plenitud a la “ley y los profetas,” Jesús se coloca en la posición de Dios, el único que tiene la autoridad para dar la ley. “Ustedes han oído que se dijo a sus antepasados… pero yo les digo a ustedes.” (ver el Evangelio de hoy). Sí, al enseñar de esta manera, Jesús se iguala a Dios, dice que es Dios, que él es la autoridad final. Por eso sus enemigos odiaban tan amargamente a Jesús. Simplemente no podían aceptar quién era realmente y por eso se convirtieron en sus enemigos. Lo mismo nos pasa cuando desobedecemos a Dios. De alguna manera, nos negamos a aceptar quién es Dios. Por eso todo pecado ofende a Dios y nos hace daño. Si queremos hacer la voluntad de Dios en nuestra vida, si esperamos cumplir la ley, tenemos que hacerlo mediante la fe y una entrega amorosa a Jesús. Vivimos en un mundo que pretende hacer sus propias reglas y establece sus propias leyes, muchas veces sin referencia a la Ley de Dios o en abierta oposición a ella. Pero, “aquellos que dominan al mundo…van a quedar aniquilados.” (ver 1 Cor. 2:6). No permanecerán. Sin embargo, porque Dios ama a su pueblo, ha revelado la sabiduría misteriosa que hay en Cristo, una sabiduría oculta a los que dominan al mundo y a los espiritualmente inmaduros que creen falsamente que la libertad significa la capacidad de desobedecer a Dios. Podemos llamarla “la sabiduría de la Cruz.” La Cruz de Cristo se erige como el testimonio supremo de la sabiduría de Dios. Bajo la amenaza de la misma muerte, Jesús no desobedeció, sino que “se humilló hasta aceptar por obediencia la muerte y muerte de cruz.” (Fil 2:8). Por su sacrificio de obediencia amorosa a la voluntad del Padre, Jesús ganó la libertad del pecado y de la muerte para todos y nos dio la vida eterna. No puede haber mayor libertad que la libertad en Cristo.

Noticias y Actualizaciones:
Estudio Biblico Cuaresmal Estudio Bíblico de Cuaresma – Vive Tu Mejor Vida: Las Virtudes Cardinales
Dirigido por el P. Yerick Méndez. Todas las sesiones duran 1 hora y serán completamente bilingües (inglés/español).
¡Ven y acompáñanos! Lugar: Bishop Marshal Center en la Catedral Saint Michael en Springfield
Cuándo: Lunes por la noche a las 6:30 p.m. Fechas y temas: 23 de febrero – Prudencia . 2 de marzo - Justicia. 9 de marzo - Fortaleza (Valentía). 16 de marzo - Templanza.
“Una virtud es una disposición habitual y firme para hacer el bien. Permite a la persona no sólo realizar actos buenos, sino dar lo mejor de sí misma.” (CIC 1803) “Cuatro virtudes desempeñan un papel fundamental y, por eso, se llaman ‘cardinales’; todas las demás se agrupan en torno a ellas. Son: prudencia, justicia, fortaleza y templanza. ‘Si alguien ama la justicia, sus trabajos son virtudes; porque ella enseña la templanza y la prudencia, la justicia y la fortaleza.’ (Sab 8,7). Estas virtudes son alabadas con otros nombres en muchos pasajes de la Escritura.” (CIC 1805) En esta Cuaresma, en nuestro Estudio Bíblico profundizaremos en lo que la Biblia enseña sobre las Virtudes Cardinales y cómo vivirlas mejor en nuestra vida diaria. La Cuaresma es el tiempo perfecto para volver a la escuela de la virtud y renovar nuestro compromiso de convertirnos en las personas que Dios quiere que seamos.
DIÓCESIS DE SPRINGFIELD – NORMAS DE CUARESMA 2025
- El Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo son días de abstinencia de carne y también días de
ayuno, en los que se permite solamente una comida completa. En los días de ayuno se pueden
tomar otras dos comidas sin carne, según la necesidad de cada persona, pero juntas no deben
equivaler a otra comida completa. - La obligación de abstenerse de carne comienza a los catorce (14) años y no cesa.
- La obligación de abstenerse de carne comienza a los catorce (14) años y no cesa.
- La obligación de ayunar comienza a los dieciocho (18) años y termina a los cincuenta y nueve (59)
años.
Nota: Aunque los fieles pueden excusarse del ayuno y la abstinencia por una causa justa, existe la
obligación de sustituirlos por otra forma de penitencia. Ningún católico debe excusarse ligeramente
de estas obligaciones cuaresmales.
Miercoles de Ceniza
Miércoles, 18 de febrero, se impondrán las cenizas en las Misas en los siguientes horarios:
- 8:15 a.m.
- 12:00 del mediodía
- 5:30 p.m.
- Misa en español a las 7:00 p.m.
- Vía Crucis – Viernes a las 6:00 p.m. en inglés y a las 7:00 p.m. en español.
Educación Religiosa
No habrá clases los sábados ni domingos este fin de semana ni el próximo: 14, 15, 21 y 22 de febrero — debido al día
festivo y a las vacaciones escolares.
Sra. Leila está buscando ayuda de voluntarios el martes 17 de febrero, después de la Misa de las 8:15 a.m., para
cambiar la decoración de la iglesia del Tiempo Ordinario a la Cuaresma. Su ayuda será muy apreciada.
Si desea una carta que certifique sus donaciones caritativas a la parroquia del año 2025 para propósitos contributivos,
Favor de llamar o enviar un correo electrónico a la oficina. Asegúrese de Indicarnos su Método de donación: Si fue por
sobres semanales, en linea o ambos, Ya que esas donaciones se registran por separado.
Para Bodas, Quinciañeros, preparación de Adultos para matrimonio, Presentaciónes de infantes:
Favor de verse con Marta Piñero después de la Santa Misa o llamar a la oficina al 413-733-5823 – Ext. #132 y dejar su Nombre y numero de telefono. Para Primera Comunión o Confirmación, favor de verse con la Hna. Caritina, o llamarla al 413-733-5823 – Ext. #130 o al 413-777-5115.